lunes, 13 de diciembre de 2010

CARTA A UN MALTRATADOR 1º PREMIO CATEGORÍA INSTITUTO

Hola, papá:


Sé que hace ya más de diez años que ni te escribo, ni te veo. Pero aún recuerdo la última vez que te vi.

Yo estaba en el portal de casa, a punto de llamar al timbre, cuando te vi. Bajabas aceleradamente las escaleras, abriste la puerta, saliste corriendo, te paré y te dije: Papá ¿a dónde vas? ¿Por qué corres? No me respondiste, solo me dijiste: lo siento hija. No entendía nada, normal, sólo tenía catorce años. Subí a casa, papá, la puerta estaba abierta, entré, llamé a mamá, pero no me contestó. Eran las doce de la noche, tal vez ella estaba durmiendo, pensé. Estaba cansada y me acosté. Nunca hubiese imaginado aquella noche, que mi madre, papá, tu mujer, aquella que un día me dio la vida, ella, ella…

Me levanté a eso de las once. Normalmente mi madre me habría levantado antes, aunque fuese domingo. Me empezaba a preocupar. Entré en su habitación, tu habitación, por la noche ni se me ocurrió. Abrí la puerta diciendo: mamá, ayer llegué un poco más tarde, como estabas acos… Mis palabras no terminaron, tenía catorce años, demasiado niña para comprender lo que estaba observando. Su cuerpo, sin vida, sin calor, frío, quieto, teñido de rojo, ella, mi madre, muerta. El mundo se me vino encima. Cerré la puerta, no quería ver eso, papá, ¡no quería! Comprendí tu huida.

Corrí a la puerta, la abrí, toqué en la puerta vecina, llorando, sin habla… Me abrió Alberto, le cogí del brazo sin darle tiempo a hablar. Lo llevé a casa, abrí de nuevo esa puerta de dolor, esta vez, ni fuerzas tuve de asomarme, le hice entrar. Él, sin decir nada, salió corriendo, me llevó con él. A los diez minutos, no lo sé, perdí la noción del tiempo, llegó la policía, me hicieron muchas preguntas, recuerdo dos preguntas, dos:

- ¿Recibía maltrato por parte de tu padre? A la que respondí:

- Últimamente habían tenido varias discusiones, pero mamá siempre me decía que me fuera a la calle.

La otra:

- ¿Crees qué ha podido ser tu padre? Nunca quise responder a esta pregunta, jamás. Pero papá, era mi madre, tuve, tenía que responder y respondí:

- Sí, salió corriendo anoche de mi casa.

¿Por qué no te paré? ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué papá?

No te puedo engañar en ese momento deseé lo peor para ti. Les dije que te atraparan, que nunca te soltaran.

A los dos días saliste por televisión, estaba con la tía Andrea, me tapó los ojos y me dijo: tú ya no eres nada de ese hombre, la justicia lo encerrará.


Hoy, hace ya diez años, siete meses y quince días de ese veinticinco de noviembre de dos mil, cuando tú le quitaste el respirar a mamá, pero no te escribo para hablar de eso, papá. Se que has salido en libertad. Te necesito.

Eres tú el único que me puede ayudar. Me he casado hace tan solo cinco meses, esto no esta funcionando. Te lo cuento a ti, porque no tengo a nadie. Papá, cuando él llega a casa, no me dice ‘hola cariño’ me grita, ‘hola zorra ’. No me deja salir de casa, me tiene encerrada, dice que mi única tarea es fregar. Hace unos tres meses le dije que estaba embarazada y me abofeteó, me pateó y me dijo que ese niño jamás nacería, que lo matase yo o lo mataba él. El otro día, llegó a las tres de la mañana borracho, me cogió, me besó, me suponía que haría de mi lo que el quisiera, como ya era costumbre. Yo intenté defenderme, le di con la rodilla en la barriga, intenté salir a correr, pero me cogió y ahora sí, no pude oponerme, me hizo suya, a su manera. Papá, yo le quiero, y él siempre me pide perdón por lo que hace, pero… Tengo miedo de que un día me coja, me encierre en la habitación, me ponga una bolsa en la cara para ocultar mi rostro, me golpee una vez y otra hasta dejarme sin conocimiento, luego se dirija hacia la cocina, coja el cuchillo más grande que encuentre, regrese a la habitación yo aún sin conocimiento. Mi corazón late todavía, el de mi bebé también ya latía, ahora lo hacen aceleradamente por el miedo. De pronto, sin esperarlo, late despacio, un sobresalto, un pinchazo, una herida, una puñalada, mi corazón se para. No le basta una, es verdad, en mi cuerpo hay dos corazones latiendo, otra puñalada. Yo ya no estoy, mi hijo tampoco, pero, no le basta, ahora me reparte tres puñaladas, rápidas, con crueldad, fuerza y odio. No le es suficiente, sus manos se apoyan en mi cuello, frágil, poco a poco suelta su fuerza en mí, me quería, papá. No sé por qué, pero… cada vez que pienso en como moriré, pienso en como tú… En como mamá murió. Papá sé que la querías y si algo tuyo queda en mí, si te sientes aún culpable por lo que hiciste, ayúdame, yo no tengo valor.

Me ha amenazado varias veces ya, tengo miedo, mucho miedo. Mi vientre se empieza a hinchar, se empieza a notar, temo también por la vida de este ser que me engendra, tu nieto, siento que si se da cuenta de que aún sigue dentro de mí, le quite la vida y la mía con la suya. Ayer, me dijo que me quería, que yo soy su vida, mientras me pegaba, mis lagrimas cayeron sin control, al ver que lloraba me pego en la cara, me reventó la nariz, sangraba sin parar, me cogió la cabeza y junto su frente con la mía y me dijo: mañana saldrás a hacer la compra, yo no puedo ir, cúbrete con maquillaje los golpes, si la gente se entera de algo, te mato. Me golpeó con su frente y me tiró al suelo.

Papá, estoy sufriendo el mismo dolor dos veces desde dos sitios diferentes, lo vi y lo estoy viviendo, tú mi padre maltratador de mi madre, él, mi marido, mi amor, es ahora mi maltratador.

Hoy, te escribo a ti papá, porque quiero huir, sabes tú mejor que nadie lo que es este mundo del maltrato, por eso, he recurrido a ti, por este nieto, por este cabrón que no me deja vivir. Sé que tú has aprendido, pero no creas que te perdono. Papá, le quitaste la vida a mi madre, pero si realmente has cambiado salvarás la mía, ¿verdad?

Papá, espero que vengas, te necesito, te necesitamos.

Quiero huir de esto, quiero salir de aquí, quiero volver a nacer.

Te tengo que dejar he escuchado la puerta, mi marido ha llegado. Mi tormento, mi miedo, mi maltratador ha vuelto.


Adiós, un beso, tu hija Carolina, de nombre como tu mujer, tu víctima, mi madre, tu amor en aquel tiempo, tu tormento ahora gracias a tu rabia, impotencia y celos, su muerte. Haz que eso que te pasó a ti, no pase con otros hombres. Reflexiona sobre tus hechos y consigue, papá, que la violencia de género se acabe, porque ahora soy yo, tu hija la que esta sumida ahora en el maltrato.


AMANDA OLAYA


viernes, 10 de diciembre de 2010

CARTA A UN MALTRATADOR 2º PREMIO CATEGORÍA GENERAL

Esta carta es para ti mi amigo, mi enemigo.

Yo me pregunto que delito cometí, en que momento cambió mi destino, o tal vez fue el tuyo,cómo en un abrir y cerrar de ojos se te pudo olvidar aquel primer beso en el parque o aquellas bellas y dulces palabras de amor que me susurrabas al oído mientras paseábamos cogidos de la mano a la luz de la luna, sin miedo sin temores.

¿Porqué lo nuestro tuvo que cambiar? Pasaste a ser mi enemigo envés de mi amante.

Me encerraste en una cárcel a placer tuyo en la que nadie podía visitarme y de la que yo no podía salir, me robaste mi juventud y mi libertad y yo me callaba, porque a pesar de todo yo te quería, me hiciste ser una sombra sin dignidad, no podía pensar por mi misma.

No sabes lo triste que es esperar a que te marches por la mañana para ir a trabajar y así poder sentirme un poco mas libre y aliviada en mi prisión, porque mientras no estás en casa durante ese rato estaré sin oír tus insultos y menosprecios a todo cuanto hago.

Y de esa manera me beberé el café que me sabrá a rayos y mientras, mojo mis temores junto con una rosquilla.

Ya no puedo sufrir más ya no quiero penar más por esos golpes por los que luego acabas culpándome, llorándome y pidiéndome perdón por el daño que "sin querer" te ves obligado a hacerme, que como siempre dices yo tengo la culpa de todo cuanto me haces porque no soy como tengo que ser ¿Cómo tengo que ser? No quiero recordarte en esta ocasión todos los malos momentos que me hiciste padecer, ya quedaron atrás.

No quiero tus lágrimas para el perdón porque no puedo perdonarte, ¿ porqué, qué delito cometí queriéndote y amándote?

En qué momento atravesé la línea tan frágil que separa nuestro amor, de tu ira y odio.

Mañana me voy a empezar una nueva vida y volveré a ser la que siempre fui, mañana seré libre para elegir mi camino sin que nadie más lo pueda impedir, y no te volveré a ver, y será, lo siento,

lo que me hará feliz.



PAQUI CANO ORTIZ


CARTA A UN MALTRATADOR 1º PREMIO CATEGORÍA GENERAL

SUEÑO DE TERNURA

Por Cuervo

Fuego que abrasa tus heridas, desgarra tu interior sesgándolo rama a rama hasta no dejar más que un tronco desnudo y vacío.


Miserables sentimientos afloraban taladrando lentamente tus heridas. Una tormenta de tristeza y melancolía inundaba un corazón rasgado por el cuchillo del tiempo.


El odio crecía en tu interior, bloqueaba tu capacidad de amar, tu alegría y tus ganas de vivir. Creaste un tupido velo bajo tu piel que no conseguía ocultar una vetusta mirada cargada de sufrimiento y congoja.


Derramabas lágrimas bajo el yugo de tu verdugo. Temiendo a cada paso, a cada gesto, despertar de nuevo la agonía.


Esperabas volar en libertad, pero las cadenas de la opresión te arrastraban golpe a golpe hacia la prisión de tu vida.


Gozabas con las pequeñas cosas y disfrutabas los momentos que el látigo de la sinrazón te otorgaba.


Hacías milagros con tu vida y con la de los que te rodeaban, construyendo el día a día de un futuro incierto.


Por vez primera su corazón bombeaba el combustible necesario para volar. Los grilletes se abrieron, las cadenas desaparecieron. Como un espectador más pudo verse huir hacia la luz de su descanso.


Sueño de ternura, dulce terciopelo, aire de nenúfar, la última lágrima de azahar se ha derramado. Olvida el peso de las preocupaciones, todo ha terminado.


martes, 23 de noviembre de 2010

25 Noviembre- Tolerancia Cero

lunes, 22 de noviembre de 2010

Cuentos Interactivos en Guadalinfo y la Biblioteca de Montefrio

martes, 16 de noviembre de 2010

DE COMIC A HISTORIA

Aquí os dejo los comics que han realizado los usuarios del Centro en el Taller de Cuentos interactivos.
De comic a historia

miércoles, 3 de noviembre de 2010

EDUCAR PARA PROTEGER



El jueves 28 de Octubre tuvo lugar la primera sesión para padres y madres, “Educar para Proteger: familias y TIC”, en el Centro Guadalinfo.

El objetivo es que, en los municipios Guadalinfo, los padres y madres de 5º de primaria puedan recibir la formación en los centros al haberle sido entregados los portátiles para sus hijos/as.

Los padres y madres conocerán y accederán a toda la información que la Junta de Andalucía pone a su disposición para educar a sus hijos en el manejo seguro de las TICS, seguridad digital, filtro de contenidos, manuales, guías de protección,etc.

El próximo jueves 4 de Noviembre, a las 7 de la tarde se celebrará la segunda sesión en el Centro Guadalinfo de Montefrío.